ALEGRÍA EN LA ENTREGA
El 2 de febrero es
para nosotras Hijas de la Sabiduría, la fiesta de la Congregación y este año
tuvimos la alegría de celebrar en nuestra Delegación el Si generoso y gozoso de
Juleysi Zambrano Hurtado. Las hermanas estuvimos de fiesta, ya que
ella es como el vino fresco y transformado en las bodas de Cana, la alegría de
todas.
Estuvieron presentes
sus padres: Don Pedro y Dña. Josefina, que vinieron al Perú desde Machala
Ecuador, para este bello acontecimiento. Ellos además de ofrecer su hija al
Señor, lo simbolizaron también en el ofertorio con las redes de pescar, algo
que en Machala es normal para ellos, por la zona de mar y de pesca, ya que
muchas familias del lugar viven de la pesca y su padre es pescador.
La Hna. Juleysi es
una mujer que ama la congregación más allá de las fronteras, tiene sentido de
pertenencia y eso en muy hermoso.

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Los papás de la Hna. Juleysi |
De nuestro corazón sale un agradecimiento especial, a cada hermna que han acompañado a la Hna. Juleysi, en su formación desde la animación vocacional hasta este día, y las que seguirán acompañándola en su proceso de formación en el tiempo de votos temporales.
Tuvimos presente a las hermanas que en diferentes países hacían también su primera profesión
y aquellas que la realizaron una fecha como la de hoy.
Junto a Juleysi, hemos
celebrado también los 60 años de vida religiosa de la Hna. Giovanna Zanga, de los
cuales 55 han transcurrido en tierras peruanas. Gracias por tu Si generoso al Señor, en
nuestra congregación y tu presencia en el Perú.
También la Hna. María Jesús
Pinedo, celebró 50 años de vida religiosa. Gracias a Dios por su vocación
y su misión actual con los inmigrantes latinos, en Estados
Unidos.
Este lindo acontecimiento tuvo lugar en la comunidad de Ñaña, en el
colegio Ntra. Sra. de la Sabiduría. Cuando culminó la Eucaristía se compartió el almuerzo. Nuestras hermanas se encargaron de la animación artística, y dieron lugar a los saludos y agradecimientos.
Realmente fue un día
de fiesta y encuentro, y de ello damos infinitas gracias al Dios de la vida, que Él siga guiando nuestros pasos y que como la Madre María Luisa, podamos decir …
estoy contenta del estado en el que me encuentro, haciendo nuestro cada día el lema del padre de Montfort:
Amen sin fronteras que el amor no las tiene…
Hna. Esther López
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