También el dolor lo dispones para el bien de los que amas
Padre bueno tú conoces lo que viven las personas que cada semana abren la puerta de su casa y de su corazón para recibir tu Palabra y recibir a Jesús sacramentado. Momento de encuentro con Aquel de, quien esperan lo que tanto necesitan. Emoción para cada uno y momento para reavivar su fe y amor a la Sabiduría quien puede hacer su yugo más llevadero, ya que Él nos ha dicho: “Mi yugo es suave y mi carga ligera” Para mí es una misión llevar la comunión a los enfermos. Me encuentro como María al pie de la cruz sin poder hacer nada para aliviar el dolor, pero si, para acompañar y animar su fe y esperanza al enfermo y sus familiares. Constatar que poco a poco la persona descubre el valor del sufrimiento, que es un aprendizaje lento y gracia del Salvador. Cuando como Beatriz quien lucha contra una metástasis de cáncer, deseando vivir lo más posible por su hijo de 13 años, me dice compartiendo el evangelio de Juan sobre el grano de trigo que cae en tierra (Juan ...